La integración de los ODS en la estrategia de una empresa del sector del agua

Por Fernando Arlandis, subdirector de Estudios y Programas de Canal de Isabel II


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Nunca una iniciativa de Naciones Unidas había tenido una respuesta más entusiasta por parte de los países, las administraciones y las empresas: los ODS forman parte de la agenda global y, como no puede ser de otra manera, de las empresas del sector del agua.

En el año 2015, las Naciones Unidas aprobaron la continuidad de los objetivos de Desarrollo del Milenio a través de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y sus 169 metas. Esta nueva iniciativa que surgía, a diferencia de la anterior, aglutinaba no solo a sus 193 estados miembros, sino que por primera vez, empresas privadas y sector público se unían para transformar nuestro mundo siguiendo una hoja de ruta común, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

Esta iniciativa de carácter mundial supone un reto para todas las organizaciones y empresas, independientemente de su localización, tamaño o actividad. Los 17 objetivos elegidos, configuran una guía completa de los grandes problemas a los que nos enfrentamos como sociedad y a su vez, una oportunidad para que todos los sectores público y privado, avancen en su consecución hasta el año 2030.

Desde el punto de vista de una empresa del sector del agua y observando los 17 ODS, la asignación parece muy clara, Agua limpia y saneamiento (#6) debe ser el objetivo que perseguir por defecto. Sin embargo, observando el resto de ODS, así como las relaciones que pueden surgir entre los mismos invita a pensar en lograr más allá de un solo objetivo. Este es el principal potencial que ofrece la Agenda 2030 a las empresas del sector del agua.

El proceso de integración de los ODS en Canal de Isabel II aplica la metodología de Global Compact de Naciones Unidas, comenzando con una primera fase de conocimiento sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible dentro de la organización. Sin duda, esta primera etapa de entendimiento de la Agenda 2030 es clave para involucrar a todas las personas de la empresa en la misma dirección. 

El proceso de integración de los ODS en Canal de Isabel II aplica la metodología de Global Compact de Naciones Unidas.

Posteriormente, para generar y aprovechar el mayor impacto posible, es necesario analizar y valorar cuáles son los objetivos prioritarios para la compañía. Es en este momento en el que los grupos de interés son decisivos para que la consecución de los ODS sea real y efectiva. Gracias a la participación en grupos de trabajo con otras empresas del sector a escala europea, así como la celebración de talleres con los propios empleados o nuestros accionistas, pudimos dibujar una primera matriz con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que tienen mayor impacto.

Sin olvidarnos del resto de ODS, se establecieron las metas y objetivos para cada uno de ellos, seleccionando para su seguimiento, los indicadores adecuados que forman parte del Plan Estratégico 2018-2030 de Canal. Todo este proceso culmina con la comunicación periódica de los resultados trimestrales de avance para cada uno de los objetivos. 

Las sinergias que la propia actividad del ciclo del agua produce en el resto de la economía y la sociedad suponen una gran oportunidad para lograr una contribución transversal y completa sobre el resto de Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Además, la irrupción del COVID-19 ha supuesto un desafío adicional inesperado para todas las empresas. En Canal de Isabel II, afrontamos la pandemia desde el inicio con el objetivo de garantizar la salud y seguridad de los trabajadores además de asegurar el suministro de agua a todos los madrileños. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, esta situación ha reforzado todavía más la importancia de objetivos de desarrollo sostenible como el de Salud y Bienestar (ODS #3) o el de Agua limpia y saneamiento (ODS#6). Por ello, no solo se han adoptado todas las medidas necesarias para garantizar el servicio durante estos meses, sino que se han implementado también nuevas actuaciones como el sistema de alerta temprana para la detección del virus en las aguas residuales de la Comunidad de Madrid con más de 290 puntos de muestreo repartidos por la red de saneamiento, el mayor despliegue de este tipo en nuestro país. 

Por tanto, el sector del agua, quizás con mayor motivo que nunca, está llamado a la acción, tal y como ha denominado Naciones Unidas a esta década que acaba de comenzar y de la que esperamos grandes logros y avances para lograr un mundo mejor en el año 2030.


Artículo publicado en el número 226 Septiembre/Octubre 2020 de RETEMA.

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