Se presentan los datos sobre la recuperación del río Besòs

La ACA amplía su plan de choque para la contaminación que se ha detectado en los pozos de agua subterránea de uso industrial


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El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet , el director de la ACA, Lluís Ridao y el presidente del Consorcio del Besòs Tordera, Josep Monràs, entre otras autoridades y alcaldes de los municipios del río Besòs, ha presidido una reunión para evaluar el plan de choque que se está llevando a cabo para determinar la afectación del río y su recuperación tras el incendio en una fábrica de Òdena el pasado 11 de diciembre. En esta reunión, el consejero ha informado de que se ha reclamado a la empresa Ditecsa la ejecución de un plan de descontaminación de los suelos y aguas más cercanas a sus instalaciones y que se incrementarán los muestreos de pozos de aguas subterráneas de uso industrial.

El plan de choque, iniciado a partir de la declaración de emergencia al día siguiente del derrame, está desplegado por la ACA y el Consorcio Besòs Tordera. Prevé evaluar el impacto y la afectación del incendio en el río a medio y largo plazo, a través de tres campañas de muestreo, dos de ellas ya hechas: una justo en el momento del incidente (en diciembre de 2019); otra 4 semanas después -en enero de 2020-, y una última al cabo de 4 meses (prevista para el próximo mes de abril). En cada una de las campañas se analizan un total de 13 puntos de control (4 en el río, 6 en pozos, 2 al mar y uno a la salida de la depuradora de Montornès).

 

Rápida recuperación del agua del río

El acto, celebrado en la sede del Consorcio Besòs Tordera en Granollers, ha servido para evaluar la evolución de los diferentes parámetros analizados en el río y las aguas subterráneas. La calidad del agua del río ha sido uno de los aspectos que ha tenido una recuperación más rápida. Así, las concentraciones de compuestos disolventes volátiles fueron muy elevadas el mismo día del vertido, de 10 a 100 veces por encima de los valores permitidos para los compuestos regulados.

En cambio, la semana del 18 de diciembre las concentraciones habían reducido del orden de 10 veces por debajo de los umbrales regulados. Sin embargo, aún se detectaba algún resto de disolventes al agua del río, seguramente consecuencia de algún lixiviado o producto todavía presente en los márgenes, el sedimento del río o entre la vegetación.

En los muestreos llevados a cabo en enero de 2020 se ha constatado que la contaminación ha prácticamente desaparecido en el río. Únicamente se han detectado algunos compuestos volátiles, pero en niveles muy bajos (prácticamente residuales), muy por debajo de los umbrales de calidad en el medio. En la próxima y última tanda de muestreos (previstos para abril) se podrá determinar y verificar la total eliminación de la contaminación química en el río.

El consejero Calvet ha explicado que "las aguas superficiales tienen una interacción muy inmediata con lo que pasa a su alrededor, actuamos enseguida y observamos una afectación muy grande de compuestos orgánicos volátiles, el mismo día del accidente, que ha ido disminuyendo progresivamente". Además, el paso del temporal Gloria, "que ha hecho bajar mucha más agua por el río, ha ayudar a limpiar sedimentos", comentó.

 

Incremento de los muestreos en aguas subterráneas

En los muestreos de enero de 2020, las concentraciones de sustancias volátiles en las aguas subterráneas se habían reducido de manera notable en los pozos más afectados localizados a orillas del río y justo después del punto de afección (en el primer muestreo, las concentraciones eran más altas). Aunque los valores de algunos compuestos volátiles están a niveles moderados, estos indican una tendencia a la reducción en la gran mayoría de compuestos.

No obstante, en los últimos muestreos se ha detectado la persistencia -e incluso aumento- de tetrahidrofuran en los pozos más cercanos a la afección. No se encontró, en cambio, afectación en pozos más alejados y situados en el valle bajo del río Besòs.

Según especificó el consejero, "las aguas subterráneas tienen un comportamiento más lento que las superficiales" y "hemos detectado que hay una afectación que queremos evaluar con más precisión ".

Por este motivo, la ACA incrementará la campaña de muestreos prevista en el plan de choque para hacer un seguimiento más preciso de la evolución de las aguas subterráneas.

Calvet ha querido enfatizar que se trata, en todo caso, "de pozos de uso industrial", en ningún caso de uso agrícola ni para el abastecimiento de la población. "El abastecimiento de agua para la población ha sido garantizado desde el minuto uno" a través de Aguas Ter-Llobregat y, por tanto, "en ningún momento ha estado en riesgo ni la calidad ni la cantidad de agua de boca", ha subrayado el consejero.

 

Descontaminación de suelos y aguas por parte de la empresa

Por su parte, la OGAU ha enviado un requerimiento a la empresa para que presente y ejecutivo con carácter urgente un plan de descontaminación de los suelos y de las aguas alrededor de sus instalaciones. Ya dentro del expediente de responsabilidad ambiental que abrió la Generalitat se instó a la empresa a construir 6 piezómetros de control dentro del recinto industrial, que se añadirán a los 17 piezómetros construidos por la empresa con anterioridad.

Aparte de estos puntos de control, ahora la empresa deberá ejecutar un plan de descontaminación (extracción, limpieza, filtrado del agua y retorno al medio en condiciones) de las aguas subterráneas afectadas. "La empresa ya nos ha pedido los permisos" para llevar a cabo este plan de descontaminación, comentó Calvet.

 

Los efectos sobre el ecosistema

El impacto más inmediato del derrame sobre el río fue, de manera casi inmediata, la mortandad de hasta el 70% de la fauna piscícola en el tramo comprendido entre Montornès y la desembocadura. Tal como ha comentado el consejero de Territorio y Sostenibilidad, "hubo una reducción importante del número de ejemplares de algunas de las especies del río y también una disminución del número de especies en el punto de afectación máxima de la accidente " .

Así, se detecta una gran diferencia entre las poblaciones de peces y el número de especies presentes en los tramos de río Besòs aguas arriba de la afección y los puntos afectados por el incendio, especialmente el tramo del río Besòs justo delante del afección.

En concreto, los tramos aguas arriba muestran entre 5 y 6 especies de peces y, en cambio, en el tramo de río más cercano al lugar del incidente actualmente sólo se detecta una especie, el llopet de río. Aguas abajo de la afección, el número de especies se mantiene bastante parecido al que había previamente, aunque la densidad de individuos se redujo entre un 60-80% fruto del derrame.

El consejero Calvet ha asegurado que "queremos recuperar la funcionalidad del río lo más rápido posible" y, por ello, la Agencia Catalana del Agua (ACA) y el Consorcio Besòs Tordera trabajarán para concretar "la construcción de infraestructura verde que nos permita renaturalizar el río y recuperar toda su capacidad de acoger biodiversidad ". Este programa de infraestructura verde "se irá implementando en los próximos meses y años" , precisó Calvet.

Por su parte, Josep Monràs, presidente del Consorcio, ha querido destacar "la coordinación entre las diferentes administraciones en la gestión del incidente y en los trabajos de seguimiento y de recuperación del Besòs, así como el traspaso de toda la información que se va obteniendo. Los datos presentados hoy demuestran que el río está recuperando la normalidad " que tenía antes del incidente. Monràs ha añadido que "la recuperación de la biodiversidad tardará un poco más aunque estamos convencidos de que el temporal Gloria, con el importante aumento de caudales, ha favorecido esta capacidad de autorregeneración". Por último, también ha destacado que "fruto de este incidente la ACA incorporará a su planificación hidrológica del futuro aspectos de biodiversidad y de naturalización del propio río y más elementos de preservación y contención ante episodios similares".

Ahora habrá que esperar los muestreos programados para el mes de abril para poder corroborar la recuperación de las poblaciones de peces en el río, ya que se han detectado moderadas concentraciones de marcadores de estrés fisiológico que pueden condicionar esta recuperación.

El estrés fisiológico se mide a través de biomarcadores o compuestos químicos producidos por el organismo (en este caso el hígado) como consecuencia de un disfuncionamiento o como mecanismo de defensa ante el estrés. En el tramo de río más afectado, las poblaciones de llopet de río, única especie que sobrevivió en este tramo, sufre un cierto estrés fisiológico.

Aunque se ha reducido un mes después, habrá que seguir analizándolo para asegurar que no han quedado secuelas fisiológicas que pongan en riesgo la supervivencia y reproducción de los individuos que sobrevivieron a la afección, y especialmente para valorar la futura recuperación de las comunidades de peces en el río. Los muestreos que se prevén realizar en abril proporcionarán información adicional sobre este tema.

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Agua, Otros, Cataluña
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