Un informe científico pone de relieve la brecha entre los objetivos climáticos acordados y la situación real

El reporte destaca la necesidad urgente de desarrollar acciones concretas que detengan el calentamiento global y los peores efectos del cambio climático


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Las principales organizaciones científicas especializadas en el clima han unido fuerzas para producir un informe histórico para la Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas en el cual subrayan la preocupante y creciente brecha entre los objetivos acordados para abordar el calentamiento global y la situación real.

El Informe Unidos en Ciencia incluye detalles sobre el estado del clima y presenta tendencias en las emisiones y concentraciones atmosféricas de los principales gases de efecto invernadero. Asimismo, destaca la urgencia de una transformación socioeconómica fundamental en sectores clave como la energía y el uso de la tierra para evitar un aumento peligroso de la temperatura global, con impactos potencialmente irreversibles. También examina las herramientas para apoyar la mitigación y la adaptación al cambio climático.

"El informe proporciona una evaluación unificada del estado de nuestro sistema terrestre bajo la influencia creciente del cambio climático, la respuesta de la humanidad hasta el momento y las transformaciones de largo alcance que la ciencia proyecta para nuestro clima en el futuro. Los datos y hallazgos científicos presentados en el reporte representan la más reciente información autorizada sobre estos temas", dijo el Grupo asesor de ciencias climáticas de la Cumbre sobre la Acción Climática del Secretario General de la ONU.

"El reporte destaca la necesidad urgente de desarrollar acciones concretas que detengan el calentamiento global y los peores efectos del cambio climático", añadieron los científicos.

El grupo asesor está copresidido por el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas, y la antigua vicerrectora de la Escuela de Estudios Avanzados TERI Leena Srivastava, y está integrado por científicos naturales y sociales altamente reconocidos y respetados, con experiencia en diferentes aspectos del cambio climático, incluida la mitigación y la adaptación.

El informe, que fue coordinado por la OMM, tiene como objetivo exhibir de forma transparente lo último en el campo de la ciencia autorizada y aplicable.

La síntesis del reporte consta de breves resúmenes de las agencias contribuyentes: la OMM, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Global Atmosphere Watch, Global Carbon Project, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), Future Earth, Earth League y el Marco Mundial para los Servicios Climáticos. Este resumen se complementa con informes individuales más largos, presentados en un paquete al evento científico de alto nivel del 22 de septiembre y luego a los líderes mundiales en la Cumbre sobre la Acción Climática, el día 23.

Aspectos destacados del informe:

El clima mundial 2015-2019

OMM

El período de cinco años más cálido registrado

La temperatura promedio mundial de 2015 a 2019 está en camino a ser la más cálida de cualquier período equivalente jamás registrado. Actualmente se estima en 1,1 °C (± 0.1 ° C) por encima de la era preindustrial (1850–1900). Olas de calor generalizadas y duraderas, incendios récord y otros eventos devastadores como ciclones tropicales, inundaciones y sequías han tenido un gran impacto en el desarrollo socioeconómico y en el medio ambiente.

Disminución continua del hielo marino y la masa de hielo

La extensión del hielo marino en el verano del Ártico ha disminuido a una tasa de aproximadamente 12% por década de 1979 a 2018. Las cuatro mediciones más bajas de la extensión del hielo marino en invierno ocurrieron entre 2015 y 2019.

En general, la cantidad de hielo perdido anualmente en el manto de hielo antártico aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017. La pérdida de masa de glaciares en el período 2015-2019 es la más alta que en cualquier período de cinco años registrado.

El aumento del nivel del mar se está acelerando, los océanos se están volviendo más ácidos

La tasa observada de aumento medio del nivel del mar se aceleró de 3,04 milímetros por año (mm/año) durante el período 1997–2006 a aproximadamente 4 mm/año durante el período 2007–2016. Esto se debe a una mayor tasa de calentamiento y derretimiento de los mantos de hielo de Groenlandia y Antártida occidental. Ha habido un aumento general de 26% en la acidez del océano desde el comienzo de la era industrial.

Récord de concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera

Vigilancia Atmosférica Global de la OMM

Los niveles de los principales gases de efecto invernadero de larga duración, dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), han alcanzado nuevos niveles máximos.

La última vez que la atmósfera de la Tierra contenía 400 partes por millón de CO2 fue hace unos 3-5 millones de años, cuando la temperatura media global de la superficie era 2-3 °C más cálida que la actual, los mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida occidental se derritieron, partes del hielo de la Antártida oriental retrocedieron, todo lo cual causó un aumento del nivel del mar de 10-20 m en comparación con el actual.

En 2018, la concentración global de CO2 fue de 407.8 partes por millón (ppm), 2.2 ppm más que en 2017. Los datos preliminares de un subconjunto de sitios de monitoreo de gases de efecto invernadero indican que las concentraciones de CO2 están en camino a alcanzar o incluso superar las 410 ppm a fines de 2019.

En 2017, el promedio mundial de las concentraciones atmosféricas de CO2 fue 405.6 ± 0.1 ppm, de CH4 fue 1859 ± 2 partes por cada mil millones (ppb) y de N2O fue 329.9 ± 0.1 ppb. Estos valores constituyen, respectivamente, un aumento de 146%, 257% y 122% en comparación con los niveles preindustriales (anteriores a 1750).

La tasa de crecimiento promedio de CO2 durante tres décadas consecutivas (1985–1995, 1995–2005 y 2005–2015) pasó de 1.42 ppm/año a 1.86 ppm/año y 2.06 ppm/año, respectivamente.

Presupuesto Mundial de Carbono

Global Carbon Project

Las emisiones de dióxido de carbono crecieron 2% y alcanzaron un récord de 37.000 millones de toneladas de CO2 en 2018. Todavía no hay signos de que las emisiones globales alcancen su punto máximo antes de comenzar a disminuir definitivamente, aunque están creciendo más lentamente que la economía mundial.

Las tendencias económicas y energéticas actuales sugieren que las emisiones serán al menos tan altas en 2019 como en 2018. Se espera que el PIB mundial crezca 3,2% en 2019, y si la economía global se descarboniza al mismo ritmo que en los últimos 10 años, las emisiones globales continuarían en aumento.

A pesar del extraordinario crecimiento de las renovables en la última década, el sistema energético mundial todavía está dominado por las fuentes de combustibles fósiles. El aumento anual en el uso mundial de la energía es mayor que la expansión de la energía renovable, lo que significa que el uso de combustibles fósiles sigue creciendo. Este crecimiento debe detenerse de inmediato.

La descarbonización necesaria para estabilizar el clima requiere de una aceleración en el uso de fuentes de energía libre de carbono y una rápida disminución de la participación mundial de los combustibles fósiles en la combinación energética. Este doble requisito ilustra la escala del desafío.

Los sumideros naturales de CO2, como la vegetación y los océanos, que eliminan aproximadamente la mitad de todas las emisiones de las actividades humanas, serán menos eficientes. Esto subraya la necesidad de reducir la deforestación y expandir los sumideros naturales de CO2, particularmente aquellos en bosques y suelos, que pueden mejorarse mediante una mejor gestión y la restauración de hábitats.

La brecha de emisiones – dónde estamos y a dónde debemos ir

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

El Informe sobre la Brecha de Emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, cuya décima edición se publicará este noviembre, evalúa los últimos estudios científicos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero actuales y las estimadas en el futuro, y las compara con los niveles de emisiones permitidos para que el mundo progrese en una vía de menor costo para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Esta diferencia entre "dónde es probable que estemos y dónde debemos estar" se conoce como la brecha de emisiones.

Si se mantienen las políticas climáticas actuales y los niveles de ambición de las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), no se estima que las emisiones globales alcancen su punto máximo en 2030, mucho menos en 2020. Los resultados preliminares del Informe sobre la Brecha de Emisiones 2019 indican que las emisiones de gases de efecto invernadero continuaron aumentando en 2018.

La brecha de emisiones proyectada para 2030 entre los niveles de emisiones bajo la completa implementación de las NDC condicionadas y los niveles consistentes con las rutas de menor costo para lograr el objetivo de 2°C, es de 13 GtCO2e. Si sólo se implementan las NDC no condicionadas, la brecha aumenta a 15 GtCO2e. En el caso del objetivo de 1,5 °C es de 29 GtCO2e y de 32 GtCO2e respectivamente.

Se estima que con las NDC actuales se disminuirán las emisiones globales en 2030 en hasta 6 GtCO2e en comparación con un escenario donde continúen las políticas actuales. Este nivel de ambición debe triplicarse para alinearse con el objetivo de 2 °C y quintuplicarse para alinearse con el objetivo de 1,5 °C.

Si se implementan las NDC no condicionadas, y suponiendo que la acción climática continúe consistentemente durante todo el siglo XXI, nos encaminaríamos a un aumento de la temperatura media global de entre 2.9 °C y 3.4 °C para 2100 en relación con los niveles preindustriales.

Si las ambiciones de las NDC no se incrementan inmediatamente y se respaldan con acciones, será inevitable exceder el umbral de 1.5 °C. Si la brecha de emisiones no se cierra para 2030, es muy posible que el objetivo de limitar el aumento de temperatura a 2 °C también esté fuera de alcance.

Una parte sustancial del potencial técnico se puede lograr mediante la ampliación y la réplica de políticas existentes y bien probadas, como el cambio a las fuentes de energías renovables y la reforestación, que simultáneamente contribuyen a Objetivos de Desarrollo Sostenible clave.

Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC)

Tres informes especiales del IPCC publicados en 2018 y 2019 evalúan aspectos complementarios y específicos del cambio climático, antes del Sexto Informe de Evaluación del panel.

El Informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 °C establece que limitar el calentamiento a 1.5 °C no es físicamente imposible, pero requeriría transformaciones sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. Hay claros beneficios de mantener el calentamiento en 1.5 °C, en comparación con los escenarios de 2 °C o más. Cada grado de calentamiento importa.

Limitar el calentamiento a 1,5 °C puede ir de la mano con otros objetivos mundiales, como lograr el desarrollo sostenible y erradicar la pobreza.

El Informe Especial sobre el Cambio Climático y la Tierra enfatizó que la tierra ya está bajo una presión humana creciente y que el cambio climático es un factor que intensifica estas presiones. Al mismo tiempo, mantener el calentamiento global muy por debajo de 2ºC solo se puede lograr reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, incluidos los relacionados a la tierra y los alimentos.

"El informe muestra que una mejor gestión de la tierra puede contribuir a hacer frente al cambio climático, pero la tierra no es la única solución. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores, incluida la energía, es esencial para mantener el calentamiento global lo más cerca posible de 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales".

El 25 de septiembre de 2019, el IPCC publicará el Informe especial sobre el océano y la criósfera en un clima cambiante.

Perspectivas climáticas

Future Earth y Earth League

Evidencia consolidada refuerza la idea que la influencia humana es la causa dominante de los cambios en el sistema de la Tierra durante una nueva era geológica: el Antropoceno.

Los crecientes impactos climáticos aumentan los riesgos de cruzar puntos de inflexión críticos, es decir, umbrales que podrían conducir a cambios de largo alcance, en algunos casos abruptos y/o irreversibles.

Hay un reconocimiento creciente de que los impactos climáticos están golpeando con más fuerza y antes de lo que las evaluaciones climáticas indicaron incluso hace sólo una década.

A medida que se intensifica el cambio climático, las ciudades son particularmente vulnerables a consecuencias como el estrés térmico. Al mismo tiempo, las urbes pueden desempeñar un papel clave en la reducción de las emisiones a nivel local y global.

Las estrategias para la mitigación y para ampliar la gestión de adaptación al riesgo son necesarias en el futuro, no de forma aislada, dado el ritmo del cambio climático y la magnitud de sus impactos.

Sólo alcanzaremos el Acuerdo de París con una acción inmediata e inclusiva que abarque: una profunda descarbonización complementada con medidas políticas ambiciosas, protección y mejora de los sumideros de carbono y la biodiversidad, y esfuerzos para eliminar el CO2 de la atmósfera.

Marco Mundial para los Servicios Climáticos (GFCS)

Los servicios de información climática y de alerta temprana deben apuntalar la toma de decisiones sobre la acción climática para la adaptación.



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