El biometano se obtiene a partir del biogás, transformando residuos orgánicos en un combustible renovable de alta calidad
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La producción de biometano comienza con la generación de biogás, un gas compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono que se produce durante la digestión anaerobia de materia orgánica. Este proceso biológico ocurre en ausencia de oxígeno y lo llevan a cabo comunidades de microorganismos que descomponen restos vegetales y animales.
Materias primas para la producción de biometano
La gran ventaja del biometano es que puede producirse a partir de una amplia variedad de residuos y subproductos orgánicos, lo que contribuye a la economía circular y a la gestión sostenible de desechos. Entre las materias primas más habituales se incluyen:
- Residuos agroindustriales: restos de cosechas, residuos de la industria alimentaria, subproductos lácteos o vinícolas.
- Estiércol y purines: procedentes de explotaciones ganaderas.
- Lodos de depuradora: generados en el tratamiento de aguas residuales urbanas o industriales.
- Fracción orgánica de residuos sólidos urbanos (FORSU): restos de comida y materia orgánica recogida selectivamente.
El tipo de materia prima influye en el rendimiento del biogás y en las tecnologías de depuración necesarias para obtener biometano.
Del biogás al biometano: el proceso de upgrading
Una vez generado el biogás, este no puede inyectarse directamente en la red de gas ni utilizarse como combustible en vehículos sin un tratamiento previo. El paso clave es el upgrading o purificación, que consiste en eliminar impurezas (como CO₂, vapor de agua, sulfuro de hidrógeno y partículas) para elevar la concentración de metano hasta valores similares a los del gas natural fósil (normalmente entre el 96 % y el 99 % de CH₄).
Existen varias tecnologías de upgrading:
- Absorción química con aminas.
- Adsorción por oscilación de presión (PSA).
- Membranas selectivas.
- Lavado con agua.
- Criogénico, que separa gases mediante bajas temperaturas.
La elección de la tecnología depende del tamaño de la planta, el tipo de biogás y el destino final del biometano.
Términos relacionados
El biogás es una mezcla gaseosa compuesta principalmente por metano y dióxido de carbono, obtenida a través de la digestión anaerobia de residuos orgánicos en condiciones controladas. Su producción forma parte de procesos como la biometanización, aportando una fuente de energía renovable, sostenible y con bajas emisiones de carbono. El biogás puede emplearse para generación eléctrica, térmica o como biocombustible tras su purificación (biometano).
La biometanización es un proceso biotecnológico de digestión anaerobia que transforma residuos orgánicos biodegradables en biogás, rico en metano, mediante la acción de microorganismos en ausencia de oxígeno. Esta tecnología se integra en la valorización energética de residuos, optimizando la gestión ambiental y reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero. El biogás generado puede utilizarse como fuente de energía renovable, mientras el digestato resultante se emplea como biofertilizante.