Gipuzkoa pone en marcha una nueva instalación de su Complejo Medioambiental: la planta de biometanización

La segunda fase del Complejo Medioambiental afronta la fase final de sus obras con la planta de biometanización que generará 14.500 MWh al año, energía suficiente para abastecer a 4000 hogares


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El presidente del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, ha realizado una visita de obra a la segunda fase del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa (CMG-2), con motivo de la puesta en marcha en fase de pruebas de la planta de biometanización, una de las cuatro infraestructuras para el tratamiento de residuos de Gipuzkoa. La planta de biometanización tendrá una capacidad de 40.000 toneladas anuales y recibirá materia orgánica recogida selectivamente. Esta instalación dispondrá de una tecnología que permitirá obtener biogás a partir de la fracción orgánica de los residuos y producir energía. Se estima que la planta de biometanización del CMG-2 genere 14.500 MWh al año, energía suficiente para abastecer las necesidades de 4000 hogares.

La segunda fase del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa, que afronta la fase final de sus obras, dispone de una planta de biometanización y otra de maduración de escorias. Ambas instalaciones se añaden a las plantas de tratamiento mecánico biológico y de valorización energética que forman parte del CMG-1 y completan el sistema de infraestructuras de cierre del tratamiento de los residuos de Gipuzkoa.

La estructura de la planta de valorización de escorias está finalizada y tratará los restos sólidos procedentes de la planta de valorización energética, un total de 44.000 toneladas de escorias al año. En la instalación se desarrollarán distintos procesos para transformarlas en áridos reciclados que puedan ser empleados en obra pública (carreteras, etcétera). En la actualidad las obras del CMG-2 emplean a 70 personas y se estima que en futuro cree 27 puestos de trabajo directos y otros tantos indirectos.

El presidente del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, ha valorado la importancia de la puesta en marcha de esta infraestructura. Asensio ha manifestado que “la planta de biometanización da respuesta al esfuerzo que realiza la ciudadanía de Gipuzkoa en la recogida selectiva” y ha aportado el dato de que “Zubieta y Epele garantizan el tratamiento del 100 % de la materia orgánica recogida en Gipuzkoa”.

El CMG-2 se ubica en el Polígono de Eskuzaitzeta, en el ámbito de Zubieta, sobre una parcela de 31.988 m2. Sus dos plantas (biometanización y escorias), junto con las de tratamiento mecánico biológico (TMB) y valorización energética (PVE) del CMG-1, situado a escasos 300 metros de distancia, constituyen el sistema básico de cierre para el tratamiento de los residuos y garantizan un sistema de vertido cero que permitirá a Gipuzkoa prescindir de los vertederos, a partir del año 2020. Las infraestructuras se completarán con la Fundación de Cambio Climático de Gipuzkoa (Naturklima) que se ubicará en una parcela cercana, uno de cuyos objetivos será impulsar la economía circular, fomentando iniciativas y proyectos empresariales que empleen los residuos como recursos.

Estado de las obras del CMG-1

Las obras de las infraestructuras de la primera fase del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa se están desarrollando según el calendario inicial. La Planta de Valorización Energética está previsto que esté operativa en diciembre de 2019, tras superar el periodo de pruebas que comenzará el próximo mes de octubre y después de los test preliminares a los que está siendo sometida. Una vez puesta en marcha esta instalación, se prevé que genere 160.000 MWh al año, suficientes para abastecer de energía eléctrica a 45.000 hogares y 130.000 personas aproximadamente.

La planta de Tratamiento Mecánico Biológico (TMB), comenzó a funcionar el pasado mes de abril y durante estos primeros meses de prueba de la instalación, la TMB ha dado tratamiento a 12.400 toneladas de residuo procedente de la fracción resto y ha recuperado 815 toneladas. La TMB tiene una capacidad total de 162.000 toneladas y gestionará una media de 135.000 toneladas de fracción resto de los residuos urbanos que Gipuzkoa genera al año, recuperando entre un 8 % y un 10 % de los materiales reciclables que vengan mezclados (papel-cartón, envases plásticos, metales férricos, y metales no férricos). A continuación, los residuos pasarán a una planta de biosecado que reducirá su peso y su volumen y permitirá que la producción energética de la planta de valorización sea más eficiente.

Con la puesta en marcha de las cuatro infraestructuras del Complejo Medioambiental, Gipuzkoa contará con un centro de vanguardia para el tratamiento de sus residuos, que posibilitará un sistema de vertido 0 y que Gipuzkoa prescinda de los vertederos a partir del año 2020. Todo ello con una gestión transparente, garantizada por el control público del Consorcio de Residuos.

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