El mercado latinoamericano de desalación, reúso y tratamiento está en franco crecimiento

Artículo de Juan Miguel Pinto, presidente de ALADYR


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Por Juan Miguel Pinto, presidente de ALADYR


 

Las necesidades que impone el cambio climático, combinadas con el aumento en la eficiencia de las tecnologías de desalación y reúso, han hecho que las autoridades gubernamentales latinoamericanas vean estas alternativas como parte esencial de sus programas de gobierno para procurar la seguridad hídrica. 

Aunado a esto, los esfuerzos de difusión por parte de organizaciones como la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua, ALADYR, han tenido incidencia en el concepto que subyace en las sociedades sobre estas tecnologías facilitando su aceptación. Aún hay mucho por hacer en este sentido pero se ha avanzado al derribar mitos contextualizando ciertos aspectos como los referentes a sus costos e impacto ambiental.

Por otra parte, las distintas modalidades de asociaciones público-privadas (APP) se han afianzado como una importante herramienta para conjugar capitales, tejer alianzas y repartir responsabilidades. Gracias a las APP, la región cuenta con proyectos en desalación y reúso que compiten en capacidad e innovación con las grandes plantas de los países pioneros en la aplicación de estas soluciones. 

Aún apremia la necesidad de actualizar normativas y legislaciones en torno a la desalación y el reúso, pero desde los gobiernos de los distintos países que conforman el continente se tiene la certeza de que la aplicación de estas soluciones es impostergable. Según altos funcionarios que han asistido a los seminarios de ALADYR, existen los mecanismos para proteger la inversión privada. Esto redunda en mayores certezas y proyecciones al alza para los próximos años.  

También se espera que el productor privado latinoamericano aumente su demanda de tecnologías de reúso y desalación para procurar la reducción de su huella hídrica, evitar hacer uso de las fuentes naturales de agua dulce y emitir menos efluentes. Empresas pioneras en las aplicaciones de estos recursos en rubros como el minero, automotriz, alimentos y bebidas, hotelero y municipal han marcado un estándar a partir de resultados ambientales y sociales en las ámbitos donde operan.

 

Desalinización

Latinoamérica tiene un gran potencial de crecimiento para desalinización de agua de mar, no obstante a la fecha sólo un 6% del mercado corresponde a esta región, siendo México y Chile los que encabezan este desarrollo.

Una de las barreras para la masificación de la desalación ha sido el prejuicio sobre los costos pero si se hace una comparación en el contexto latinoamericano, en la que se asume que toda el agua proveniente de las empresas municipales es agua desalinizada, la tarifa promedio subiría a 1,14 USD/m3 de unos actuales 0.53 USD/m3. Entonces, tomando en cuenta un consumo promedio de 6.1 m3/mes, el gasto mensual de una persona sería de 7.4 USD.  

En este sentido, se sostiene que la desalinización de agua de mar es una solución económicamente viable para diversificar las fuentes de agua disponibles. Especialmente si la vemos en contexto es la mejor alternativa de desarrollo y la opción más viable para contrarrestar la escasez de recursos hídricos en regiones desérticas como las de Chile, Brasil, México y Perú.

 

Argentina

Argentina ya cuenta con plantas de Ósmosis Inversa para procurar agua potable. Una de ellas es la recién inaugurada en la municipalidad de Lincoln en provincia de Buenos Aires. 30 mil habitantes se benefician de este abastecimiento. 

La Administración Pública Nacional señaló que para el presupuesto 2020, el 14 % de la inversión estará orientada a los rubros agua potable y saneamiento. La cartera comienza con el Plan Agua 2020, proyecto que pretende hacer frente activo a las necesidades de agua potable de la región de Mendoza, la cual estima aumentará su población en la próxima década a 2 millones de personas.

En el sector oil & gas, gran demandante de sistemas de tratamiento de efluentes, el gobierno espera duplicar la producción de esquisto para 2023. Vaca Muerta es el segundo mayor desarrollo de gas de esquisto a nivel mundial según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos. 

YPF, petrolera estatal argentina, planea aumentar las inversiones en petróleo de esquisto en los próximos años, comenzando con USD 1.500 millones en el 2019 para sobrepasar los USD 3.000 millones en 2022. Aumentará la producción de unos 75.000 barriles diarios (b/d) a alrededor de 300.000b/d para 2023. Esto implica un aumento significativo en el requerimiento de equipos para el tratamiento y reúso de agua producida (agua que se produce junto al petróleo y el gas).

 

Brasil

Brasil da continuidad al Plan Agua Dulce (PAD), programa del gobierno orientado a garantizar el acceso al agua potable. Abriga una importante cartera de desarrollos e inversión en infraestructura y tecnología, teniendo como eje a la desalación a partir de pozos salobres en el nordeste semiárido del país.

El presidente Jair Bolsonaro ha expresado su intención de replicar el exitoso modelo de desalinización de Israel como una alternativa para mitigar la crisis del agua. Brasil continúa trabajando en el proyecto para ampliar al 93% la cobertura de recolección de aguas residuales para 2033, con una inversión que fue establecida en USD 5.600 millones.

Según la consultora Trends Market Research, el mercado de equipos de tratamiento de aguas residuales tendrá una tasa de crecimiento compuesta de más del 6% para el 2023 en el país amazónico. 

Existen 21 oportunidades para concesiones y APP en el estado de Río relacionadas con el tratamiento de agua y alcantarillado, que podrían generar inversiones de USD 1,800 millones.

 

Chile

Debido a la delicada situación en el sector agrícola, el gobierno chileno ha anunciado un plan de inversiones para el cual fue aprobado un presupuesto especial de alrededor de USD 5000 millones para invertir en plantas de desalinización, pozos y depósitos para atender la grave sequía lleva más de una década azotando al país. 

Adicionalmente, Chile alcanzará en el año 2029 una producción de cobre fino de 7,06 millones de toneladas. Impulsado por las continuas inversiones en nuevos proyectos mineros, se proyecta que el consumo de agua de mar incrementará en más de un 230% para el 2029 con respecto al 2018. Esto según datos de la Comisión Chilena del Cobre, COCHILCO.

Este país contiene la mayor capacidad de desalación instalada en la región y cuenta con proyectos de referencia mundial. Aquí se evidencia cómo desalación y la minería se conjugaron para traer beneficios y progreso a una región desértica como Atacama.

La edición 2019 en Santiago cerró con una visita técnica guiada a la Biofactoría La Farfana, el epítome tecnológico de las plantas de tratamiento de aguas residuales. Sus procesos generan energía y un impacto ambiental casi nulo. Chile espera extender este modelo que por ahora sirve a más de la mitad de la capital.

 

Perú

El Plan Nacional de Saneamiento del Perú establece una estrategia para otorgar gran cantidad de nuevas APP de agua limpia y saneamiento por un valor de USD 2000 millones para el año 2022. Los proyectos incluyen plantas de desalinización, plantas de tratamiento de aguas residuales y sistemas de tuberías.

La Cámara de Comercio de Lima en la “Cartera de proyectos de inversión 2019 - 2024” ha identificado 164 proyectos cotizados en US$13.394 millones, agrupando inversiones dirigidas a actividades como agua y saneamiento (42 proyectos) e irrigación (15), entre otras.

La cartera de proyectos promovida por el estado peruano es de las más extensas de la región, lo que convierte al país andino en uno de los mercados de más rápido crecimiento para el rubro del agua. ALADYR lo escogió como anfitrión para el Congreso Bienal de la Asociación a realizarse en septiembre de 2020 y para el que se espera la participación de 800 personas.

Colombia y México también están entre los países de mayor proyección de crecimiento. En el caso del país sudamericano el énfasis estará en la cobertura de agua potable, estimando inversiones que sobrepasan los USD 3.200 millones. Mientras, para México se esperan inversiones por USD 4.500 millones para satisfacer las demandas de dos terceras partes del territorio nacional que son consideradas áridas o semiáridas.

Para finalizar, se puede sostener que América Latina en un mercado en rápido crecimiento en desalación, reúso y tratamiento de aguas y efluentes. Esto se ve reflejado en la participación de más de 2500 asistentes a los seminarios, congresos y encuentros de ALADYR, entre lo que destaca que un 48% de ellos provienen de usuarios finales que se acercan a la Asociación en la búsqueda de asesoría y conocimiento para la adopción de estas tecnologías. 


Artículo publicado en número 218 Septiembre/Octubre 2019

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Agua, Opinión, América Latina
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