El reciclaje de envases, reflejo de una sociedad cada vez más comprometida

Nieves Rey, Directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes


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Por Nieves Rey, Directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes


 

Yo reciclo. Y, como yo, 37 millones de españoles más que declaran separar sus envases a diario para reciclarlos. Sin duda, un grupo al que me siento orgullosa de pertenecer y, por supuesto, ver cómo va ganando integrantes año tras año. 37 millones de ciudadanos comprometidos con el medioambiente que ven en el reciclaje una herramienta clave con la que hacer frente a los desafíos medioambientales que, a día de hoy, no son pocos.

Para que esto sea posible, es necesario que se produzca un auténtico cambio en nuestro modelo social, repensando nuestro modelo de producir y consumir y replanteando el comportamiento que tenemos con la naturaleza. Y aquí, más que nunca, se hace necesario el papel de los ciudadanos como motor de cambio que son. Conscientes de ello, son muchos los que han dado un paso al frente y han demostrado su compromiso con el medioambiente. Y los resultados de reciclaje de envases en 2018 son buena muestra de ello: la aportación ciudadana a los contenedores amarillo y azul creció más de un 12%, el mayor crecimiento experimentado en los 22 años en los que la recogida selectiva lleva implantada en nuestro país. Gracias a este compromiso, el pasado año se recicló un total de 1.453.123 toneladas de envases, evitando el uso de recursos y materias primas innecesarias. 

La sociedad española ha alzado la voz y, sobre todo, ha actuado, viendo en el reciclaje una buena forma de cambiar las cosas y de demostrar que, en el cambio de un modelo de economía lineal –basado en producir, consumir, y tirar- a otro circular, en el que nada se desperdicia, están al pie del cañón. 

Sin embargo, no podemos confiar únicamente al reciclaje de envases la enorme labor que, como sociedad responsable, tenemos de por medio. Aquí es donde entra el juego la necesidad de trabajar en reducir la generación de los residuos, tanto desde la propia producción como fomentando un consumo más responsable. Bajo la máxima de que ‘el mejor residuo es aquel que no se genera’, gobiernos, empresas y ciudadanía empiezan a tener más en cuenta la R de reducción como paso indispensable para garantizar el futuro de nuestro planeta. Y esto es algo que se está dejando ver de un modo creciente en el debate público.

Una vez interiorizada la primera de las “erres”, es cuando la que hace referencia al reciclaje, cobra protagonismo. Y es que, para conseguir ese ansiado cambio, toda actividad relacionada con la gestión de los residuos para su correcto reciclaje tendrá una importancia capital. Si bien es cierto que, en el caso de los envases de los contenedores amarillo y azul, el hábito de separar para reciclar está más que afianzado, estos solamente suponen un peso del 8% del total de residuos generados. Es necesario que nuestro país siga dando pasos en esta materia: son muchos los residuos que deben incorporarse a la senda del reciclaje para lograr llegar a una sociedad 100% recicladora.

Es un gran reto el que tenemos por delante, pero no podemos dar la espalda a esa ciudadanía que tanto nos reclama que todos rememos en pro de un bien común: nuestro Planeta. 

Así, se hace imprescindible que otros sectores, como el empresarial, se sumen a esta revolución social sostenible. Conscientes de ello, cada vez son más las empresas que están dando un paso al frente en pro de un consumo y una generación más responsable, apostando por medidas tan importantes como el empleo de envases 100% reciclables, la reducción del uso de plásticos, utilizar materiales de origen renovable e incorporar material reciclado en nuevos envases.

También desde las administraciones se deben promover unos pueblos y ciudades más sostenibles, con la economía circular como eje de desarrollo. Su objetivo ha de ser ofrecer el mejor servicio a la ciudadanía, así como apostar por una legislación que se haga eco de esas voces por el cambio.

Afortunadamente, en este camino hacia una sociedad más responsable se nos presenta un gran aliado: la innovación. Al igual que ha cambiado la sociedad, lo han hecho los hábitos de los ciudadanos, incluido el del reciclaje. Por eso, es fundamental llevar el reciclaje más allá de los 600.000 contenedores amarillos y azules que hay en las calles de nuestro país y dar pasos hacia un futuro donde la innovación y la tecnología estén al servicio de ese ciudadano reciclador.

Por ello, hay que avanzar en el uso de las tecnologías para facilitarle al ciudadano su papel en el ciclo del reciclaje. Así, apostamos por el ‘Reciclaje 5.0’, una iniciativa desarrollada en TheCircularLab -nuestro centro de innovación en economía circular- que conecta al ciudadano con el contenedor a través del móvil para movilizarle a reciclar más recibiendo, cada vez que recicle, unos puntos que podrá canjear por servicios relacionados con la sostenibilidad. La innovación es una herramienta cada vez más presente en todo el proceso de generación, consumo y reciclaje de residuos.

Hoy, más que nunca, es necesaria una movilización por parte de todos los sectores para poner fin a la problemática ambiental a la que nos enfrentamos. La sociedad está comprometida, los datos de reciclaje de envases es ejemplo de ello, pero debemos apuntar alto; el planeta nos lo pide y las nuevas generaciones lo necesitan.  


Artículo publicado en el número 214 Especial Reciclaje 2019



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