Aprovechamiento del biogás: más allá de la sosteniblidad


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Entre el 24 y 26 de enero de este año, se celebró la última edición de la conferencia de la European Biogas Association bajo el lema "Greening Gas", con la asistencia de más 200 delegados y 40 intervenciones. Fundada en febrero de 2009, la EBA es la Asociación líder europea comprometida con la promoción activa del desarrollo sostenible de la producción de biogás y biometano en el marco de la economía circular. 

En esta conferencia, el presidente la EBA, destacó el creciente papel del Gas Verde ("green gas") en el mix energético europeo, especialmente del biometano,. También desde el Directorate General for Energy de la UE, se confirmó el soporte de la Comisión Europea al desarrollo del biogás en Europa con el fin de disponer de “una energía segura y verde, reducir emisiones y desarrollar las áreas rurales". 

Se denomina Biogás al producido en la biodegradación de materia orgánica (basura orgánica, purines, estiércol, aguas residuales urbanas, restos de la industria alimentaria, maderera, etc.), y típicamente consiste en metano (alrededor de un 65%), dióxido de carbono (30%), y pequeños porcentajes de ácido sulfhídrico, amonio y vapor de agua. 

Su poder calorífico no es muy alto, excepto que se someta a un proceso de eliminación del dióxido de carbono, ácido sulfhídrico, agua, etc. Después de esta limpieza se obtiene el Biometano (95% de metano), de poder calorífico muy superior y que puede transportarse en la red de distribución de gas, ya que se han eliminado los componentes más corrosivos. 

En Europa, es emblemática la situación en Alemania. La promulgación de la Renewable Energy Act en 2000 y su política de subvención en la compra de KWh procedentes de plantas de bioenergía provocaron un boom en la construcción de plantas de biomasa. A día de hoy, hay cerca de 9000 plantas en el país, típicamente instalaciones agropecuarias. El sector bioenergético da trabajo a unas 120 mil personas en Alemania y cubre cerca del 8% de la demanda energética del país, y más de un 11% de la de calor. 

Francia, Reino Unido e Italia siguen los pasos de Alemania, aunque a considerable distancia. 

A nivel mundial el papel de esta fuente de energía en el medio rural es muy relevante. Así lo reflejan los apabullantes datos de China, con 17 millones de reactores de biogás en el medio rural y la India, con más de 12 millones. Las asociaciones de biogás de Alemania e India firmaron un acuerdo en 2015 para la transferencia de tecnología alemana a la ya floreciente industria del biogás en India. Este país podría llegar a abastecer el 20% de sus necesidades eléctricas con casi 700 TWh procedentes de las plantas de biogás. 

No obstante, el gran debate sigue estando en si la bioenergía puede competir a nivel global con otras fuentes de energía sin subvenciones estatales. Las inversiones para la instalación de estas plantas son elevadas, y requieren personal capacitado para su operación y mantenimiento. Existe un gran esfuerzo en conseguir plantas de metanización más eficientes y de menor coste de operación, pero aún se sigue investigando. 

Los beneficios de la bioenergía para la sociedad son evidentes. Representan una fuente de energía renovable barata (utiliza los desechos orgánicos ya generados), controlable (no depende de si hay sol o viento) y deslocalizada (esencial para el desarrollo rural), etc. Así también las ventajas medioambientales son claras: reduce la emisión de gases de efecto invernadero, el volumen de residuos en general, la tala de bosques para uso de madera como combustible, etc. 

Por contra, las subvenciones a este tipo de energía pueden provocar el uso intensivo de cultivos para destinarlos a “alimentar” a las plantas digestoras, lo que repercute en el mercado alimentario, pudiendo desencadenar aumentos de precios y desestabilización de las economías de los países. 

En España el número de plantas de biogás es pequeño, menor de 30, lo que pone a España en el puesto 22 de los 28 países de la Unión Europea. El 90% de estas plantas están relacionadas con vertederos o depuradoras de aguas urbanas. Últimamente, se está intentando promover en instalaciones agro-industriales, pero aún con resultados muy mediocres. 

Llama la atención el lento crecimiento de los aprovechamientos bioenergéticos en España, a pesar de su potencial, con la gran cantidad de residuos vegetales agrícolas disponibles. 

Se identifican dos razones principales para tener esta situación: 

• La promulgación del Real Decreto-ley 1/2012, de 27 de enero, por el que se procede a la suspensión de los procedimientos de preasignación de retribución y a la supresión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y residuos. 

La necesidad de desarrollo de legislación sobre estándares de calidad en el biogás, para permitir su inyección directa en la red de gas nacional, tal y como se ha hecho en Alemania, Italia o Suecia. 

En este contexto, las asociaciones españolas en relación con el biogás abogan por diferentes medidas de apoyo el sector: incentivos de producción, co-generación, o compensación por reducción de emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero. 


Artículo de Isabel Coleto Fiaño, Talantia Environment

Tags: Talantia.


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